Microondas hasta en la sopa, pero… ¿son buenas para la salud?

Quizá sea exceder un poco los límites definidos de nuestra profesión ya que los físicos médicos, por el momento, sólo nos dedicamos a las radiaciones ionizantes (en el espectro electromagnético, del ultravioleta hacia arriba), pero sin embargo el lodazal de las microondas y sus efectos en la salud es un tema que por moderno y oscuro siempre nos atrae. Vamos a llamarle el Marilyn Manson del electromagnetismo, si os mola más.

Resulta que existe tal cantidad de leyendas urbanas acerca de estas “ondas de destrucción masiva”, que se crea un efecto de feed-back (retroalimentación) en el que el subconsciente colectivo, como sabe que son perjudiciales para la salud, genera nuevas historias y así hasta el infinito. Pero, ¿qué hay de cierto en esto y qué es puro cuento?

Existen un montón de cachivaches modernos descendientes de las microondas y cada uno tiene sus propias leyendas, pero aquí sólo se van a discutir dos grandes bloques muy cotidianos, los hornos microondas y los emisores de microondas comunicativos. Abordemos en este post los hornos microondas.

Los hornos microondas calientan moléculas de agua con radiación electromagnética de una frecuencia de 2.45 GHz, o lo que es lo mismo, 12.5 cm de longitud de onda. Muchas veces se dice que se escoge esta frecuencia porque es la frecuencia de resonancia de las moléculas de agua. Esto es falso. La frecuencia de resonancia de las moléculas de agua es mucho más elevada, empieza a ocurrir por encima de los 100 GHz. Si se trabajara con esa frecuencia todo el calor se concentraría en la superficie de los alimentos quedando el núcleo alimenticio frío, que no es la idea, ¿verdad?

El principio de funcionamiento es muy simple. Las moléculas de agua son dipolares, es decir, se comportan como si una parte de ellas tuviera carga eléctrica negativa y otra parte positiva. Al incidir sobre ellas un campo electromagnético oscilante (es decir radiación, en este caso del rango de las microondas), las moléculas intentan alinearse con él pero al ser oscilante ello les induce un movimiento de rotación. Como consecuencia las moléculas van adquiriendo energía cinética de rotación y vibración, que  a nivel macroscópico se traduce en un calentamiento del medio.

Dipolo

Vale, ¿y esto cómo afecta a mi salud? Pues lo cierto es que sólo quemándote si no se tienen las mismas precauciones que con un horno convencional. Cuando la radiación del horno microondas desaparece también lo hace toda la radiación de los alimentos. Los microondas en Estados Unidos llevan usándose 30 años y no se han descrito mayores complicaciones que las que se pueden presentar con un horno de radiación infrarroja (sí, sí, radiación, porque el fuego no transmite calor por arte de magia). Y es que ya en 1986 el 25 % de los hogares de los Estados Unidos tenía un horno microondas. Tanto gobiernos, como la industria, como la OMS están de acuerdo en ello: el horno microondas no produce cefalea, ni cáncer, ni malnutrición, sólo ahorro energético. Cierto es que si la puerta no cierra bien puede haber escapes de microondas, lo que podría producir quemaduras a cortas distancias (por debajo de los 5-10 cm), pero en este caso ya estamos hablando de desperfectos en el aparato. Eso de que el microondas te quema por dentro y no te enteras… pues falso. Cuando tragas sopa caliente muy rápido te quemas igual, ¿no?

Existen tres grandes grupos de leyendas urbanas asociadas a los hornos microondas y sus efectos en la salud:

-El primero mantiene que el uso de las microondas afecta a la estructura molecular de los alimentos que se cocinan en ellos, que las proteínas se desnaturalizan, los azúcares se caramelizan… y, en definitiva, que la química de los alimentos que pasan por los microondas se modifica de una forma altamente tóxica para el ser humano. Esto es cierto hasta cierto punto ya que el calor produce modificación química de los alimentos, claro, tanto como ponerlos en el horno, en el fuego o en la inducción. Así que lo de tóxico… pues no más que lo visto hasta ahora.

-El segundo grupo mantiene que la comida calentada en microondas se enfría más rápido, lo cual es también falso. Esta percepción puede ser debida a que lo que sí es cierto es que el calentamiento del alimento puede no ser tan uniforme como en un horno-fuego convencional. El hielo, por ejemplo, no absorbe tan fácilmente la radiación de microondas como el agua líquida. Ello puede provocar que partes congeladas de un alimento queden frías y otras calientes, lo que al difundirse en el medio produce una sensación de enfriamiento acelerado. Este efecto se resuelve en gran medida empleando baja potencia o modos de calentamiento intermitentes, es decir, siguiendo las instrucciones (que casi nadie se lee) del aparato.

-En el tercer grupo se aglutinarían mis preferidas, las que mantienen que las microondas afectan a la frecuencia “natural” de las cosas y que explican mediante mecanismos cuántico-esotéricos que ello produce una reacción en cadena que afecta a nuestra “energía” cargándonos de “mal rollo”… Y ésta es quizá la razón más potente por la que en muchos hogares no se utilizan hornos microondas.

A diferencia de la caja con veneno y dispositivo cuántico, el gato de Schrödinger permanecerá vivo siempre y cuando esté fuera del horno en funcionamiento (lo contrario de lo cual ha ocurrido alguna vez).

MWKatuabi

En definitiva, la cocina con microondas es completamente segura, bueno tanto como lo puede ser la convencional o más, si tenemos en cuenta incendios y explosiones ocasionados por hornos y fogones de gas. En lo que respecta a los alimentos que pasan por el interior de los hornos no son modificados de ninguna forma que sea perjudicial para nuestro cuerpo más allá de las modificaciones que sufre la comida con los métodos tradicionales.

En la próxima entrega se hablará de las microondas de los móviles y demás dispositivos de comunicación y sus efectos en la salud.

34 Respuestas a “Microondas hasta en la sopa, pero… ¿son buenas para la salud?

  1. Sí, un post con el sentido del humor necesario para enfrentar estos tabús tecnológicos que nos hacen recordar al ser humano que somos, desde hace 200000 años. Supongo que la magia es la otra cara de la moneda racional. Pero cada paso que la ciencia da hacia el conocimiento de la realidad es una conquista que debe defenderse, recordarse, divulgarse, como en este post. Nos equivocamos si creemos que es irreversible.

  2. En una clase de preparación al parto de mi hija pequeña, la matrona nos dijo a las embarazadas que bajo ningún concepto calentáramos la leche del bebé en el microondas, ni la materna extraída ni la de fórmula. Yo pensé que iba a decir por el riesgo de que el calentamiento no fuera uniforme (cosa que se arregla utilizando baja potencia y/o agitando el biberón), pero no, fue más allá. Explicó que las microondas destruían las proteínas de la leche y que el niño corría riesgo de malnutrición.
    A mí me chirrió tanto lo que oí que no me pude contener y le dije que lo que estaba diciendo no era cierto y le resumí suave suave lo que Carlos ha contado en su post. Hubo un gran silencio en el aula, la matrona dijo que de física no sabía, que a lo mejor tenía razón, pero que por si acaso ella recomendaba calentar los biberones al baño María. La verdad es que cuando una está embarazada está en un estado zen en el que casi todo le resbala y no insistí más.
    No sé si en los demás grupos lo seguiría diciendo, pero en mi barrio seguro que hay muchas madres que desconfían del microondas.

    • El unico tema es que si el biberon es de plastico que seria como poner a calentar plastico en la hornalla, es lo unico malo (creeria), pero si la leche la pones en un vaso (de vidrio) y despues lo pasas al biberon creeria que no habria problema.

  3. Me ha gustado esta entrada.
    En primer lugar me parece lamentable la experiencia que hubo de vivir nuestra colega Naia. Es un ejemplo de lo poco que les aprovechan las clases de ciencia a algunas personas que superan la enseñanza media; pero si cabe es mucho más frustrante encontrar esta actitud en gente que tiene una profesión que usa o difunde conocimientos cientificotécnicos como es la matrona de la historia.
    En segundo lugar, tras la lectura del primer párrafo, me gustaría animar al autor y a otros a que no sean tímidos (dicho con cariño) y consideren el tema que nos ocupa como genuinamente incluido en la Física Médica, pues ya conocéis que la IOMP define la disciplina de forma que es Física Médica desde estudiar láseres de uso médico hasta programar desfibriladores automáticos.

  4. Por cierto, al acercarme a comentar acabo de leer en la columna de la derecha un tweet que dice “Leyendas urbanas de ls microondas xa el común de los mortales xo si llevas marcapasos, aléjate de él”. Al respecto me gustaría aportar algo de la información que aparece en el manual del paciente portador de desfibrilador automático implantable elaborado por la Sociedad Española de Cardiología. Este dispositivo se usa para el control de las arritmias e incluye la función de marcapasos. El manual dice textualmente lo siguiente en cuanto a los electrodomésticos de cocina.
    “En el caso de microondas, no existe peligro
    de interferencias con el DAI. Esto se debe a
    dos factores. Por una parte se ha mejorado
    considerablemente el sistema de filtraje de señales
    en los dispositivos implantables.
    Por otro, los niveles de fuga de energía de
    los nuevos microondas están muy por debajo
    de los límites permisibles. Sin embargo, se
    recomienda un correcto mantenimiento de los
    hornos microondas para asegurar un funcionamiento
    dentro de los límites regulares.
    Los sistemas de cocina por inducción, pueden
    producir interferencias con su sistema DAI por
    lo que se recomienda mantenerse a 60 cm
    de la fuente de inducción”.
    En el caso de la telefonía móvil la recomendación es ésta.
    “Los pacientes portadores de DAI que hagan
    uso de teléfono móvil deben procurar mantenerlo
    a una distancia mínima de 15 cm.
    Esto significa que cuando se está hablando
    por teléfono hay que hacerlo desde el
    lado opuesto al de implantación del DAI y
    no guardar el teléfono en los bolsillos de
    la chaqueta que están situados cerca del
    pecho”.
    http://www.secardiologia.es/images/stories/documentos/vivir_con_un_dai.pdf
    En el manual del paciente con marcapasos tenemos sustancialmente lo mismo.
    http://www.secardiologia.es/images/stories/documentos/guia_del_paciente_portador_marcapasos.pdf
    Y como curiosidad se puede encontrar que lo que dice el tweet es un mito bastante antiguo tal y como se puede leer en esta referencia de 1996.
    http://www.secardiologia.es/images/stories/secciones/estimulacion/articulos-interes/interferencias-electromagneticas-en-los-pacientes-portadores-de-marcapasos.pdf

    • Muy interesante Juan, realmente si empiezas a tirar del hilo te das cuenta de que el balance riesgo real y riesgo de percepcion del publico en general no es proporcional en muchos casos. Creo que es una desigualdad contra la que hay que luchar y tus aportaciones son muy correctas en ese sentido. Muchas Gracias!!!

  5. Mi mujer se niega a descongelar alimentos en el microondas, aunque sorpresivamente no le preocupan otros usos, como calentar leche o comida cocinada. Supongo que no se pueden buscar razones en la sinrazón.
    Por cierto, mi padre tuvo un DAI muchos años y nunca le afectó el microondas para nada.

      • Me uno a las felicitaciones por el post. Sólo un apunte: Creo que no has mencionado nada acerca de la rejilla metálica con agujeritos que tienen todos los microondas en sus puertas de cristal. Si no recuerdo mal, esas rejillas son el blindaje del horno para evitar que las microondas salgan del horno. El diámetro de dichos agujeros es el adecuado para cada frecuencia del horno.
        Un saludo.

  6. Pingback: El horno microondas (1): su seguridad al usarlo con alimentos | El nutricionista de la general·

  7. Son alucinantes las ideas que circulan por ahí sobre los microondas. Recuerdo que una amiga mía esperaba un rato para abrir la puerta del microondas aún cuando este ya había terminado “para que se fuera la radiación”. Le pregunté que si tras cerrar el frigorífico volvía rápido a abrirlo para comprobar si todavía había luz remanente.
    Le di una pequeña charla sobre la radiación microondas.
    Ahora, tras leer el post (enhorabuena!) le podría haber comentado que la radiación microondas hace que las moléculas de agua giren…

    …y me contestaría que claro, que por eso el plato da vueltas.

    • Vaya, que tipo más prepotente. En los manuales de microondas, al menos del mio, pone que esperes unos 10 segundos antes de abrir la puerta. Aunque da diversas razones, por homogeneizar el calor en el alimento o evitar el golpe de vapor caliente cuando se ha calentado agua; también al calentar agua ocurre que paras el microondas y esta se pone a hervir justo unos segundos después de parar.

  8. Pingback: Microondas hasta en la sopa pero...¿son buenas para la salud?·

  9. Buenas, gracias por la información. Echo de menos datos de cómo afectan las microondas al envase en el que se calienta la comida según sus materiales; plásticos, cerámicas, cristales, etc.

    Yo, por ejemplo, no soy fan de usar recipientes de plásticos. Y no me preguntéis el motivo…

  10. Felicidades por el post, solo una puntualización, sino recuerdo mal, la polaridad de la molécula de agua no es como la del dibujo, la densidad de carga negativa debería estar sobre el oxígeno ya que es un elemento más electronegativo que el hidrógeno y atrae con más fueza los electrones del enlace, generandose la densidad de carga negativa sobre el oxígeno.

    Un saludo.

  11. Raro que no haya ni un comentario del típico trol ecologuay que aporte los “miles de estudios” de “prestigiosas universidades” demostrando los riesgos de usar el microondas.
    Enhorabuena por el post.

  12. excelente comentario, yo como ingeniero en electrónica, no podria haberlo explicado mejor. Quizas sea una forma de decir que las radiaciones de microondas son mas blandas que las infrarrojas, del fuego o del sol, es decir menor dañinas

  13. epa, pero parece que nadie leyó los resultados del proyecto Reflex realizado por centros de investigacion independientes europeos sobre los efectos de las radiaciones no ionizantes… que pena… hay que poder ver todos los puntos de vista. En el año 2004 se publica el informe final del proyecto Reflex financiado por la Unión Europea en el marco de la acción “Medio Ambiente y Salud”, y desarrollado por doce centros de investigación europeos de amplio prestigio en la temática de países como Alemania, Austria, España, Finlandia, Italia, Francia y Suiza (“Risk Evaluation of Potential Environmental Hazards from Low Energy Electromagnetic Field Exposure Using Sensitive in vitro Methods”. Proyecto Reflex UE, 2004). Dadas las profundas incertidumbres que la investigación epidemiológica y animal ha generado sobre los efectos para la salud de la exposición a campos electromagnéticos, y que están afectando a la instalación de infraestructuras eléctricas, a la reubicación de población, centros escolares y/o líneas de alta tensión, este proyecto pretende investigar los mecanismos biológicos que pueden estar a la base de los mismos. Para ello, desde la toxicología y la biología molecular, Reflex estudia las respuestas celulares y subcelulares a la exposición a campos electromagnéticos. Entre sus conclusiones principales destaca que tras la exposición celular a campos electromagnéticos de baja frecuencia se observan efectos genotóxicos y fenotípicos (modificación de la expresión de numerosos genes y proteínas) a niveles de exposición muy reducidos, mientras que los efectos sobre proliferación celular, diferenciación celular y apoptosis resultan mucho menos concluyentes. Dada la extrema importancia de estos resultados con células in vitro, éstos deberán ser considerados por la WHO, IARC e ICNIRP. REFLEX constata que los EMF-ELF (1) producen efectos genotóxicos en cultivos celulares primarios de fibroblastos humanos y otros tipos de células., (2) generan roturas en el DNA a niveles inferiores a 35 microteslas, (3) existe una elevada correlación positiva entre intensidad y tiempo de exposición con el incremento de ambos efectos destacados, (4) ambos efectos se observaron cuando las células fueron expuestas a EMF-ELF intermitentes; (5) Los efectos sobre los fibroblastos se incrementaron con la edad y en presencia de defectos de los mecanismos de reparación genética, (6) Los efectos son diferentes en otros tipos de células examinadas, en particular, los linfocitos de donantes adultos no ofrecen respuesta a la exposición; (7) También se observaron aberraciones cromosómicas tras la exposición de fibroblastos humanos a EMF-ELF Luego de estos resultados la union europea le saco toda la financiacion al proyecto porque era un mazazo a toda la industria de telefonia celular… Igualmente el director del proyecto siguio investigando y ha llegado a conclusiones mas interesantes aun. https://docs.google.com/file/d/0B18jHrC5eZ4HNTVhZGIyNzEtNDNhNS00MTYzLWEzMjAtZjliZWE4Y2I3MmM5/edit?hl=en&pli=1

    • “Los resultados de REFLEX no aportan ninguna razón para preocuparse sobre los hipotéticos riesgos para la salud de los cem y tampoco para reclamar un reducción de los límites actuales de exposición.
      Apelar a una teoría conspirativa que postula un interés oculto de la Unión Europea para evitar seguir investigando carece de la más mínima justificación. La investigación sobre los efectos in Vitro de las
      radiofrecuencias (RF) ha continuado activa desde el año 2004, lo que sucede es que no se ha conseguido replicar (demostrar) los efectos que se publicaron por alguno de los grupos que, además, posteriormente tuvieron que retirar al aceptar que habían manipulado los resultados (universidad de Viena, caso Rudiger y Diem).
      Los resultados del REFLEX se han incorporado a las sucesivas evaluaciones sobre el estado de la ciencia que han realizado con posterioridad agencias y comités de expertos. SCENIHR 2007, SSM report 2010, ICNIRP 2009, AFSSET 2010. EFRHAN 2010 han revisado los estudios in vitro que se ha realizado desde la finalización del REFLEX. Todas estas evaluaciones sistemáticas concluyen que no se ha podido demostrar los efectos observados en alguno de los grupos de investigación que participaron en el REFLEX.
      Desde la publicación de los resultados finales se han realizado numerosos estudios que han intentado replicar los efectos observados en REFLEX sin que hasta la fecha se haya conseguido confirmar los resultados”
      Copiado de aquí:
      http://www.femp.es/files/3580-478-fichero/Informe%20SATI%20sobre%20Reflex%2004-12.pdf

  14. Bueno, si bien la mayor parte de la evidencia apunta en ese sentido, no toda lo hace

    http://oem.bmj.com/content/early/2014/05/09/oemed-2013-101754
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3834325/
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25466607
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24935666

    Pero debemos estar tranquilos, la principal evidencia de que el efecto, si alguno, es pequeño, es que la incidencia de tumores cerebrales no ha crecido espectacularmente a pesar de que el uso de móviles sí lo ha hecho.

    • Acaba de finalizar un estudio titulado “Caracterización de la exposición personal a campos electromagnéticos de radiofrecuencia” Según comentan sus autores: “… la influencia de las ondas de telefonía sobre la salud es tan insignificante como la de una bombilla situada a 1 km de distancia …” Dejo los enlaces a la información:
      http://www.abc.es/ciencia/20150120/abci-wifi-supone-tanto-peligro-201501191912.html
      http://www.uclm.es/profesorado/alnajera/CEP-CEP-CER/resumen.htm
      http://cienciaes.com/entrevistas/2011/11/18/sumergidos-en-un-oceano-de-radiaciones-hablamos-con-alberto-najera-y-enrique-arribas/
      Saludos

      • Bueno, la conclusión del estudio, es decir, que las microondas no son peligrosas, es la misma que se da aquí y en otros posts de este blog.

        Otra cosa es realizar afirmaciones tan “periodísticas” como la comparación con la bombilla. Una potencia de 0.0001 W/m^2, absorbida por el cuerpo en forma de rayos X significaría 0.01 mGy/s en cuerpo entero aproximadamente (suponiendo que la sección trasversal del cuerpo fuera de solo 0.1 m^2), es decir, 36 mGy/h. ¿Es esto mucho? ¿tiene efectos?… pues sí, los tiene. Si una persona recibe esa irradiación durante una semana, acumulará 6 Gy, y la probabilidad de que muera por esa causa será del 50%, a menos que sea tratada médicamente (y ojo, no hablo de que muera por un cáncer radioinducido dentro de unos años, sino de una muerte inevitable en pocas semanas, a causa del síndrome hematopoyético agudo de irradiación). Esa misma energía, por ejemplo, es la energía calorífica de un par de sorbos (6 ml) de café a 60º (este es el ejemplo que ilustra la peligrosidad de las radiaciones ionizantes).

        El cálculo reflejado en la noticia es “simple” (aunque no exacto), los 100 W de la bombilla hay que dividirlos por el área de la esfera de radio 1 km, la cual es proporcional al cuadrado de ese radio, así que hay que dividirlos por 1000^2, lo que resulta los 0.0001 W/m^2 mencionados justo antes en la noticia. En realidad faltaría dividir por 4Pi/3, es decir, por 4, aproximadamente, así que en realidad equivale a cuatro bombillas a 1 km. Esto también es solo un símil, pues lo cierto es que ni la bombilla irradia en forma de fotones esos 100 W, ni podemos comparar la luz visible, a la que el organismo está más que acostumbrado hasta el punto de precisarla para vivir, con otras formas de radiación para las cuales no hemos requerido adaptarnos. La peligrosidad de un agente físico no puede estimarse comparándolo con otro cuyo mecanismo de acción es diferente. La última palabra sobre la peligrosidad de un agente la tiene la epidemiología, o la sanción ancestral de su uso.

        No me gusta criticar sin leer, y el estudio me parece perféctamente válido. La comparación con la bombilla es la típica frase fácil que se dice para ilustrar o exagerar algún aspecto complejo y un periodista sin criterio convierte en titular. Al menos en este caso no sirvió para llevar a una conclusión disparatada.

  15. Pingback: Leyendas “uranias” | Desayuno con fotones·

  16. No creo que afecte tanto, si fuera así sería más facil retirarlos del mercado. Pero bueno siempre hay que mirar todos los lados para poder decidir si hace daño o no.

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