Últimas peripecias de una R1 antes de ser una R2

Oso de nuevo hacerme un hueco en este Blog, con toda la prudencia del mundo. Pero después de mi experiencia en Baeza me han pasado tantas cosas…¡¡que no podía callármelas!!

Justo acabo de leer el post de Carla, y es muy reconfortante saber que no soy la única que tiene su segunda casa en el aeropuerto y que la maleta de mano se ha convertido en su mejor amiga.

Volví al Hospital Universitario de Gran Canaria Dr Negrín cargada de energías y muerta de ganas de ver a mis compañeros, aunque con los horarios y las comidas algo trastocados… (eso de comer comida del Mercadona todo el día o ir al Pedrito a tomar unas cañas, había calado hondo…jejeje). Tras los saludos de rigor me tocó ponerme al día con el comisionado de la Cyberknife. ¡Todo un reto! :) La Cyberknife se merecería toda una entrada para ella solita…así que creo que mejor me centro en lo que me pasó durante las siguientes semanas…

En mayo comencé mi rotación en Medicina Nuclear en el Hospital Universitario de Salamanca. Los días previos estaba muy nerviosa: mi primera rotación siendo aún R1, ciudad nueva, nuevo alojamiento, nuevo hospital, nuevos compañeros… Menos mal que Baeza me había ofrecido la oportunidad de conocer a mi compañero de fatigas durante todo ese mes, lo cual facilitaba algo la situación…

Primera lección a aprender en Medicina Nuclear, funcionamiento del generador de Tecnecio-99m

La rotación empezó de manera intensa. Enseguida tenía en mi mesa todos los protocolos de las tres gammacámaras del servicio y ¡un montón de dudas sobre cómo abarcar tanta información!

Haciendo el control de calidad más esperado… en el que se requiere de la ayuda de “El Cerdito”

¡Mi gammacámara preferida! Una gammacámara a cielo abierto

No todo iban a ser controles de calidad, así que desde el principio comencé a pasar tiempo con las técnicos, que me enseñaron todo lo relacionado con la Protección Radiológica: control de residuos, medida de la radiación ambiental, medida de la contaminación, medidas rutinarias…¡¡No dejaba de maravillarme el control tan exhaustivo y su buen hacer!! Pero no nos podemos olvidar del PET-CT (el único público de todo el SaCyL) en el que aprovechábamos cada hueco que había libre para ir a hacer alguna prueba y “trastear” con él.

Otra parte importante de la rotación fue conocer el modo de actuación con los pacientes de Terapia Metabólica. A una R novata como yo, no dejaba de sorprenderle las grandes diferencias que puede haber entre hospitales, motivado todo ello, por esa ignorancia que hace que a veces creas que lo que se hace en tu hospital de origen es “Decreto Ley”.

Los días pasaban con un calor asfixiante, teniendo las consecuentes guardias para hacer los controles de calidad, y acumulando cada vez más bibliografía en mi mesa asignada…

Entre medias, llegó finales de mayo y con ello la recepción de los nuevos resis. Yo echaba de menos estar en Las Palmas recibiendo a mi R menor, pero pude conocer al R pequeño de Salamanca, y no pudimos evitar la ya establecida costumbre de llevarlo a la cita de los Jueves la noche antes de empezar.

Mi rotación estaba tocando a su fin, no sin antes tener la suerte de asistir a un tratamiento de Zevalyn, con el consecuente simulacro pre-tratamiento para recordar todos y cada uno de los pasos, tanto para el marcaje del fármaco como para la protección radiológica que requiere un radioisótopo emisor beta puro.

Cuando me quise dar cuenta, era el primer sábado de junio y estaba rumbo a Las Palmas. No me quedaría mucho tiempo, pero aun así tenía mucho que hacer. ¡Quizá lo más importante, o lo que más emoción me generaba era conocer a mi R1! Tras las presentaciones de rigor, me lo llevé a conocer el hospital… ¡No me podía creer que hace un año fuera yo la que estaba en su lugar mirándolo todo con los ojos como platos intentando entender todo, aunque de aquella (el segundo o tercer día de residencia) me quedara un poco grande! ¡El comisionado de la Cyberknife seguía, y a parte tocaba reunión trimestral con mi tutora, que en mi ausencia había renovado todos los PIFs y había dado un giro de tuerca a todo el plan formativo! WoW!

Tanto estar por los aires es lo que tiene, que te pierdes contemplando la inmensidad del cielo

En Las Palmas el tiempo era envidiable, y quedarse allí para aprovechar tardes de playa y piscina era muy tentador…pero ¡mi primer congreso científico me esperaba! Ya se ha hablado de él, así que poco tengo que añadir, sólo unirme a las palabras de Carla. Es muy motivador ver lo que se hace en otros hospitales de nuestro entorno. Aunque destacaré las ganas que tenía de ver a mis compañeros de Baeza. Fue muy estimulante ver que los lazos que se formaron en febrero siguen ahí.

El lugar incomparable de la cena del congreso, llamaba para jugar con la cámara…

El congreso pasó en seguida, y de nuevo había que despedirse…tanto de los co-erres como de los compañeros que habíamos ido de Las Palmas. Yo no me volvía a las islas, sino que pasaría un mes en mi tierra, ¡¡en Asturias!!

Me esperaban 4 semanas de rotación en Radiodiagnóstico (y ultrasonidos) en el Hospital Central de Asturias, que en lo que ha durado un suspiro ya se me han pasado 3 semanas, y no me puedo creer que ya esté finalizando mi estancia aquí mientras escribo estas letras. La rotación comenzó como todas, haciéndome al hospital, a las rutinas del servicio, leyendo documentación importante, pero también haciendo trabajo de campo desde el principio, porque para eso habíamos venido, ¿no? Aunque reconoceré que se empieza a acumular el cansancio de llevar todo el año sin vacaciones, y ¡qué año!, el ir por los pasillos, o ir a pasar un día en el mamógrafo y oír tanto a las TER como a las pacientes hablar con acento asturiano hacía que se me encogiera el corazón de emoción.

Increible pero cierto. En Asturias, el Servicio de Física Médica está presente ¡hasta en los ascensores! ¿Puedo estar más orgullosa de mi tierra?

Así que, aquí estoy ya siendo R2, finalizando mi rotación en el HUCA, con un pie de vuelta ya casi en el HUGCDN y preparada para comenzar cuando aterrice en las islas con mi rotación en Radioterapia. Pero antes de despedirme, y de dejar un suspense (siguiendo la estela de Carla) ya que en septiembre me tocará de nuevo coger el avión… no quiero cerrar el post sin hacer una serie de agradecimientos:

Desde aquí, agradecer al Servicio de Física y Protección Radiológica del HUSA la gran acogida y el buen trato recibido. No puedo olvidarme de esos ratos en la cafetería a media mañana, con gran parte del servicio tomando el pincho, ¡qué momentos! Tampoco puedo olvidarme de las técnicos que tanto me enseñaron: Begoña y Maribí. Pero, sobre todo, tengo que destacar el papel del adjunto Carlos Montes, que como mi R mayor me dijo, es toda una fuente de sabiduría, e ir a rotar con él en Medicina Nuclear, ¡es una apuesta segura! Su espíritu docente y su experiencia, hacen que aprendas a una velocidad increíble, y que sólo lamentes no seguir bajo su tutela más tiempo.

También tengo que agradecer a todo el Servicio de Física Médica del HUCA, el haberme recibido con los brazos abiertos. Tanto a los adjuntos, a la Jefa del Servicio, a las técnicos, a la administrativa y al celador…Pero sobre todo, en este caso tengo que hacer una mención especial para Teresa Monserrat, por enseñármelo todo con ese cariño y esa dulzura que la caracteriza, por aceptar mi rotación como tutora de residentes, pero sobre todo por haberme enseñado (hace años) que la Radiofísica existía y hacer decantarme por la Licenciatura en Física (en vez de en Matemáticas) para al acabar la carrera, hacer el RFIR.

Por último, unas palabras para Ana Mª Tornero, ya que sin una tutora tan magnífica y excepcional, no podría haber viajado tanto y tener todas estas experiencias en mi haber.

Un beso para todos, y a disfrutar del verano, ¡que nos lo hemos merecido!

2 Respuestas a “Últimas peripecias de una R1 antes de ser una R2

  1. Gracias por tu post, Irene! Has tenido la suerte de hacer unas rotaciones muy interesantes y todo lo que estás aprendiendo lo llevarás contigo para siempre.
    Me ha gustado mucho cuando has mencionado a las técnicos del hospital de Salamanca y has valorado lo que te enseñaron. Yo también estoy agradecida a muchos técnicos por todo lo que me han aportado a lo largo de mi trayectoria profesional. Son figuras fundamentales en nuestros hospitales y desgraciadamente no son siempre reconocidos y considerados como merecen.
    Un abrazo y buen verano!

  2. Pingback: Curso de Basic Clinical Radiobiology de la ESTRO en París | Desayuno con fotones·

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